Narrar con imágenes: del bisonte al superhéroe

Narrar con imágenes: del bisonte al superhéroe

27 noviembre, 2018 0 Por Sheila Carnero

Las artes gráficas y comunicativas de los cómics vivieron su auge a finales del siglo XX

 

Tebeos, historietas, cómics, mangas, novelas gráficas. Muchos son los nombres con los que se denomina a las historias contadas a través de ilustraciones y diálogos. Pese a que hay diferencias entre ellos, su esencia es la misma y reside en la simbiosis entre imágenes y palabras. También son similares los prejuicios a los que se enfrentan, ya que es un debate constante si deben considerarse o no literatura. Pese a las diferentes posturas, es innegable que en estas obras se reúnen dos de las artes más valoradas a lo largo de la historia.

Los inicios de las viñetas se remontan a siglos y siglos antes de Cristo. Si bien es cierto que no contaban con los habituales bocadillos de diálogo, se pueden situar los comienzos en el arte rupestre. A través de dibujos simples esbozados en la roca y en las cavernas los neandertales plasmaban la realidad que vivían en secuencias pictóricas. Las muestras más antiguas de arte rupestre se encuentran en España en cuevas de Cantabria, Cáceres y Málaga y datan de hace más de 64 000 años.

También es imprescindible mencionar a los antiguos egipcios y sus jeroglíficos. A través de los dibujos que formaban su lenguaje representaban mitos y creencias. El idioma estaba formado por un sistema ideográfico, ya que los sonidos se representaban visualmente a través de objetos. Sin embargo, la primera muestra escrita de lengua egipcia se remonta, aproximadamente, al año 3300 a.C. y se mantuvo como lengua viva hasta el siglo XIV d.C. El tiempo provocó una importante evolución en el idioma y su escritura se desarrolló hasta llegar a representar palabras de manera similar a los alfabetos modernos.

Aleluya que cuenta la historia del bandolero madrileño Luis Candelas.

A lo largo de la historia los métodos pictóricos para narrar historias han sido numerosos, desde los ya mencionados hasta las cristaleras, los retablos medievales o el famoso tapiz de Bayeux. Sin embargo, lo más similar a las historietas actuales son las aleluyas, pese a que el texto aún no estaba integrado a la imagen tal y como lo conocemos ahora. En estas estampas, las viñetas llevaban versos, generalmente pareados, al pie de cada ilustración y trataban temas variados, desde religiosos hasta históricos pasando por cuentos y fábulas. Surgieron en Francia alrededor de 1820, aunque su auge llegó un par de siglos más tarde, y servían tanto como actividad recreativa como para instruir a niños y adolescentes.

 

Europa en viñetas

El cómic europeo ha sido muy importante en la historia de este género. Se considera al suizo Rodolphe Töpffer (1799-1846) el padre de la historieta moderna. Publicó el primer cómic de la historia en 1827 bajo el título de Les Amours de M. Vieux-Bois, aunque la primera de las historietas nació diez años antes como la primera parte de lo que denominó Histories en estampes.

Tintín y Milú.

Con el tiempo se desarrolló este arte y las viñetas dejaron de contar todas con el mismo tamaño, no solo se dibujaban unas más grandes que otras, también con diferentes formas. El texto dejó de estar al margen del dibujo y se integró en él gracias a los conocidos bocadillos, de esta forma también el tamaño, la situación y la forma de las letras y los globos de diálogo se convirtió en un arte por sí mismo. Aunque los bocadillos no se popularizaron hasta un siglo después, en 1929, con Las aventuras de Tintín, del belga Georges Prosper Remi, más conocido como Hergé (1907-1983).

En Europa es imprescindible mencionar las historietas franco-belgas, término que hace referencia a las historietas francófonas creadas en Francia, Bélgica y Suiza. Para muchos Bélgica es la cuna del cómic. En este país no solo nació Tintín, que sigue siendo un referente en el cómic europeo y mundial, también se dio vida a otros clásicos como Spirou y Fantasio (Rob-Vel, 1938), Lucky Luke (Morris, 1946) o Los Pitufos (Peyo, 1958). En Francia, se creó la conocida serie de Asterix el Galo (1959).

 

Estados Unidos, cuna de los superhéroes

Primer número de Action Comics.

Pese a la importancia histórica del cómic europeo, es más común escuchar que la verdadera cuna del cómic es Estados Unidos. En 1934, Malcolm Wheeler-Nicholson fundó National Allied Publications, lo que tres años más tarde se convirtió en DC Comics, que cogió el nombre de Detective Comics, uno de los primeros títulos publicados por la empresa. En 1938 alcanzó el éxito con la publicación de Action Comics Nº1. The man of steel, el primer cómic del primer superhéroe, Superman, creado por Joe Shuster y Jerry Siegel. Tal fue el éxito de este personaje que, con la ayuda de otros dibujantes y guionistas, a Superman lo siguió Batman y, después de ellos, muchos otros como Green Lantern, Hawkman o Wonder Woman.

Otra de las grandes empresas del cómic norteamericano es Marvel, fundada en 1939 como Timely Comics por Martin Goodman. Su primer éxito fue el cómic en el que apareció el primer superhéroe de la compañía, la Antorcha Humana, y el primer villano, Namor. Poco después llegó el popular Capitán América.

Durante los años 50 el mercado del cómic en Estados Unidos sufrió una crisis que casi cerró las puertas de Marvel. Sin embargo, una década antes, con tan solo 18 años, había comenzado a trabajar en la compañía Stan Lee, quien le dio una nueva perspectiva al mundo de los superhéroes y les otorgó un lado más humano. Entre sus creaciones están Spiderman, Iron Man, Hulk, Thor, Ant-Man…

Además de los superhéroes, que llegaron al auge de su éxito en las décadas de los 70 y los 80, la influencia de los cómics ha sido decisiva en el mundo cinematográfico y televisivo. La familia Addams comenzó como una serie de tiras cómicas de humor negro publicadas en The New Yorker en 1933. Pero los ejemplos son muchos más: The Walking Dead, iZombie, Sabrina, Lucifer… Esto sin contar con los mangas, el estilo japonés de este arte gráfico. El mundo del cómic es una gran puerta que lleva a un inmenso espacio cultural.