Laura Tárraga, autora de El imperio del sueño  «La violencia de género es un tema mucho más complicado de lo que se puede retratar en el libro»

Laura Tárraga, autora de El imperio del sueño
«La violencia de género es un tema mucho más complicado de lo que se puede retratar en el libro»

18 septiembre, 2018 0 Por Miranda G. Lera

Laura Tarraga (Alcoy, 1994) comenzó su andadura por el mundo de la literatura en 2016, cuando autopublicó la bilogía Infortunium. Esta escritora alicantina, fan confesa de sus lectores, tiene la manía de escribir al menos 600 palabras por día. En mayo de 2018 publicó con la editorial Nocturna El Imperio del Sueño, una novela independiente ambientada en un futuro en el que la humanidad ha perdido la capacidad de soñar y solo unos pocos poseen ese privilegio. Recientemente ha dado por finalizado el Proyecto Marcadas, un retelling de la princesa cisne escrito junto a Arantxa Comes.

En El imperio del sueño aborda varios problemas de índole social, como las adicciones y la violencia de género. ¿Por qué motivo este último tiene más peso en la trama que el resto?

En realidad no tiene un porqué. No fue algo que pensé con antelación, sino que surgió poco a poco conforme iban apareciendo los personajes. La historia de Shoana en sí es impactante porque, ¿cómo una chica de 17 años tiene una hija de dos años? Puede ser por muchas cosas, pero que sea por una violación da pie a mucho. A partir de aquí fue muy fácil unir el perfil de violador a lo relacionado con Leiza.

Ha mencionado que tratar la violencia de género le ha dado mucho juego a la hora de escribir.

Sí, sobre todo con todos los casos que han estado surgiendo últimamente y en concreto con el de La Manada. Tratar la violencia de género en la literatura viene muy bien para hablar del tema y para denunciarlo. Porque parece muy fácil juzgar desde fuera pero en cuanto te metes en la piel de alguien que lo ha sufrido es otro nivel, es algo muy serio. Es muy fácil decir ‘uy, a lo mejor ibas provocando’; pero tal y como se cuenta en el libro te das cuenta de que no, de que era una chica que paseaba por la calle. 

En su novela con Nocturna el maltrato de género se presenta de una manera diferente a como normalmente se ve en la literatura. ¿Cuál era su objetivo al cambiar el punto de vista?

Shoana, una de las protagonistas. @lauratarraga4

Lo que quiero es que la gente se dé cuenta de que no es todo blanco o negro, que es mucho más complicado. Es posible que tú hayas crecido en un ambiente tóxico y lo único que quieres es huir, y no está mal, pero tienes que darte cuenta de que hay más gente involucrada y de que si tu madre, tu amiga o alguien cercano a ti está dentro de ese ambiente tienes que arrastrarla contigo porque por sí sola no va a hacerlo.Es un tema mucho más complicado de lo que se puede retratar en el libro, pero lo que quiero señalar es que la culpa no es de quien está sufriendo el maltrato sino de quién lo hace. Obviamente se puede ahondar mucho más en el tema, pero lo principal aquí es que el culpable es él y no ella, porque muchas veces se romantiza, por así decirlo. El ‘que mono está celoso’ no está bien, no es sano. Es cierto que sentir celos es inevitable, pero una cosa es sentirlos y otra cosa es dejarte llevar por ellos y actuar negativamente.

A la hora de abordar el tema de violencia de género, ¿se documentó previamente hablando con personas que la han padecido?

Conozco a mucha gente que lo ha sufrido entonces no me hizo falta hablar directamente con ellos. También hablé con personas que trabajan en la asociación ACOVIFA quienes, después de leerse el libro, me dijeron que la violencia de género estaba muy bien retratada, aunque había cosas minúsculas que se podían mejorar. Pero en líneas generales me comentaron que he hecho mucho más que otra gente que ha intentado hacer lo mismo y que no lo ha conseguido.

Dada la temática de El imperio del sueño, ¿cuál es su opinión sobre la puesta en libertad de La Manada?

Me parece vergonzoso porque como mujer que ha sufrido abusos sexuales, no físicos sino verbales, la justicia no me está dando seguridad para salir a la calle o de fiesta. Porque puedo estar ligando con un chico, decirle ‘para’ y él no hace nada más, no insiste. En el momento en el que doy mi consentimiento sí, pero si yo no puedo hablar, si yo no puedo decir que no, no me tocas un pelo. Entonces, que cinco hombres salgan indemnes de algo así pagando 6.000 euros me indigna muchísimo. La denuncia contra la violencia de género es algo que necesita ser gritado. La gente tiene que escuchar y decir ‘no’. Ante todo somos personas y si a tí no te gustaría que te lo hicieran, ¿por qué se lo tienes que hacer a una chica?

Leiza, la antítesis de Shoana. @lauratarraga4

La sociedad actual es muy materialista. Con el contraste entre las vidas de Leiza y Shoana, ¿pretendías ilustrar que el tener todo lo que se quiere no da la felicidad?

Exacto. Shoana, que pasa por muchas situaciones para conseguir medicamentos y comida, tiene una red a su alrededor –Niara, su abuelo y Rasul– que le da fuerzas para continuar. En cambio, Leiza está sola, su único problema es que no puede soñar. Muchas veces intenta acudir a su madre, pero por ciertas razones no la tiene. Intenta acudir a Bodoo, su gran apoyo en el inicio de la obra, y éste la deja tirada. Se ve claramente que quien más parece que tiene a nivel material no tiene tanto en cuanto a vida social.

Con las figuras de Leiza y el abuelo de Shoana, ¿pretendía transmitir un mensaje de conciencia y de despertar a la realidad?

En un principio no iba con esa intención. Pero me parece muy bonito que la gente entienda que si lo tienes todo pienses un poco en aquellas personas que te rodean y seas consciente de que no tienen las mismas facilidades. Esto va mucho con el tema de ser mujer. Si eres blanca tienes menos impedimentos que si eres de color.

Te defines a ti misma como una escritora de brújula. ¿Cuándo va a conseguir Victoria Álvarez convertirte en escritora de mapa?

Ojalá lo consiga. Poco a poco me está lavando el cerebro, me está diciendo: ‘Laura la vida es más fácil siendo mapa’; pero para mí es igual de complicado. Aunque últimamente intento ser más mapa y no tan brújula, no por nada, sino porque me siento más segura sabiendo hacia dónde voy. En estos momentos estoy escribiendo el Proyecto Farsa y, día a día, intento planificar lo que le sucede a cada personaje, así no me siento tan perdida.

Salir de la zona de confort

Cuando Laura Tárraga y Arantxa Comes hablan del Proyecto Marcadas, no saben qué decir por miedo a soltar algún spoiler. Nunca imaginaron que trabajarían junto a otro escritor o escritora ya que, en su momento, confesaron que “jamás iban a escribir a cuatro manos”. Pero las dos están contentas con la experiencia y con el resultado.

Laura Tárraga y Arantxa Comes revelan datos del Proyecto Marcadas. @lauratarraga4

Este retelling de la princesa cisne, “una novela rápida y fresca”, según Comes, ha sacado a ambas escritoras de su zona de confort. “Tiene capítulos muy cortos y todo está escrito en tercera persona cuando yo soy muy de primera persona”, confiesa la autora valenciana. Sin embargo, para Tárraga eso no supuso ningún problema. Para la autora del Imperio del Sueño el Proyecto Marcadas le ha supuesto un reto porque “pertenece al género fantástico”, algo que nunca había hecho.

De momento no hay fecha de publicación. Ambas esperan la respuesta de alguna editorial y confiesan que, si reciben una negativa, publicarán el proyecto por su cuenta ya que le tienen “mucho cariño”. Tanto la autora alicantina como la valenciana no cierren la puerta a futuras colaboraciones. “Molaría mucho un Proyecto Marcadas volumen 2”, manifiesta Comes entre risas. Y es que la buena química que existe entre ambas es algo que no se puede negar.